El arquitecto de las cúpulas geodésicas: Richard Buckminster Fuller

¿Te imaginas una ciudad entera cubierta por una gigantesca cúpula? En su momento era una idea descabellada, pero estuvo a punto de realizarse en Manhattan en la década de los años sesenta.

Buena parte de su vida profesional, el arquitecto Richard Buckminster Fuller construyó cúpulas geodésicas. Su ideología era hacer más con menos para que la humanidad no se extinguiera. Una gran parte de sus ideas trataban sobre la sustentabilidad, emplear de manera adecuada los recursos y respetar al medio ambiente. Tenía muchos detractores quienes se referían a él como una persona con ideales irrealizables.  Conocido entre sus amigos como “Bucky”, poseía una visión futurista para la época que le tocó vivir. En los años 30 mandó a construir hogares futuristas y el Dymaxion Car que transportaba 11 personas.

La aparición de la “primera cúpula geodésica”

A mediados de los 40´s, se estaba popularizando la implementación de mallas especiales, Buckminster empezó con sus labores hasta crear su primera cúpula geodésica. Sin embargo, hay que hacer énfasis que él no fue el primer en inventar esto, ya que el alemán Walther Bauersfeld, utilizó por primera vez esta estructura en 1923. Una de las explicaciones de Buckminster sobre las diferencias entre su cúpula y la de Walther, son el triángulo y rectángulo en cuanto a la aplicación de presión de las 2 estructuras. El rectángulo al doblarse era inestable, contrario al triangulo que resistía la presión y era mucho más rígido. Con base al comportamiento estructural de las cúpulas geodésicas, si se expandían más, eran más resistentes.

La explicación de Richard se basaba en una hoja de papel que no tiene ninguna fuerza estructural, al hacer un cilindro con ella se forma una columna y ésta sí tiene fuerza. Al hacer una curvatura compuesta habría mayor fortaleza. Por este principio es que los huevos son fuertes por sus cáscaras. Si se desea mayor fuerza y volumen, utiliza una esfera. Por esto es que una cúpula geodésica es económica y fuerte.

Patente y proyecto de una cúpula gigante en Manhattan que nunca sucedió

Buckminster patentó las cúpulas geodésicas en 1954 en los Estados Unidos. Su intención era llevar a otro nivel sus cúpulas, así que en 1960 estaba planteando construir una cúpula de 2 millas (3.21 km) en Manhattan, con el propósito de regular la temperatura y la contaminación. En declaraciones en una entrevista que le realizaron, se percató de que dicha en la altura de la calle 42 mide 2 millas de ancho, y para darse una idea de cómo se podría ver, se dispuso a trabajar con una fotografía aérea. Tuvo que calcular las dimensiones de las barras de aluminio y acero, materiales que iban a conformar la cúpula, así como la inclusión de un vidrio especial chapado de aluminio para la reducción de los rayos solares. Las personas dentro de ésta iban a poder visualizar el cielo durante el día y la noche, la estructura no sería un impedimento. El tiempo para poder realizar tan ambicioso proyecto y sobretodo pagarlo, se estimaba en una década, ya que Nueva York ya no iba a recoger la nieve en temporadas decembrinas. En la actualidad, para retirar la nieva en las calles neoyorkinas se gastan 100 millones de dólares al año. En pocas palabras, si se construyera la cúpula el día de hoy tendría un valor de mil millones de dólares, cifra que para las inversiones que se hacen alrededor del mundo, no es una cantidad impagable.

Su obra más famosa: la esfera del pabellón en la Exposición Universal de Montreal

De acuerdo con Buckminster, su gigantesca cúpula iba a ser una reguladora del clima de Manhattan, asegurando que no iba a ser necesario recurrir a los aires acondiciones en las temporadas de calor o calefacción en invierno, contribuyendo al bienestar de los habitantes. Por ser una idea considerada como loca por la gran mayoría, no se realizó, aunque algunas cúpulas se conservan hasta la fecha como la que albergó la Exposición Universal de 1967 en Montreal, que fue diseñada junto con Shoji Sadado. Actualmente es el museo ambiental de Montreal Biosphère. La esfera se basaba en el principio de “hacer más con menos” por que encerraba el mayor volumen con la mejor cantidad de superficie, con el objetivo de ahorrar materiales.

Influencia en otras construcciones

Richard influenció en el mundo de la arquitectura, y un evidente ejemplo son las burbujas (bubbles) del espacio ingles Orproject en 2014, debido que su propuesta buscaba erradicar la contaminación que sufre China, la cual consistía en domos transparentes fabricados con material económico y plástico ETFE, permitiendo la reducción del 30% de los costes de la energía que se usa en iluminación y calefacción.

Fuente: Arq.com

https://noticias.arq.com.mx/Detalles/22628.html#.XZ5t8kZKgdU

Publicación anterior

El poeta del ladrillo

Siguiente publicación

Arquitectos “destructores”

Únete a la discusión

Comparar listados

Comparar